08-03-2010
Muchos lo verán como algo positivo, gracias a que con las actualizaciones constantes se consigue obtener una mayor seguridad en los equipos y una respuesta más ágil ante posibles problemas del sistema. Por su parte, otros no dudan en mostrar su descontento debido a que el equipo requiere de una conexión a Internet de forma constante, algo que ya no es problema, y de la ejecución de servicios en segundo plano.
Lo que revela el informe publicado por Secunia es que el sistema operativo Windows es el que más parches despliega en el menor espacio de tiempo, es decir, que con una media de 5 días el usuario de Windows recibe actualizaciones de seguridad y frente a vulnerabilidades del sistema.
Lo que no cabe duda es que con Windows 7 este tipo de procesos se han optimizado considerablemente, hasta el punto que cualquier actualización que se encuentra configurada en modo automático, es transparente para el usuario, sin tener que reiniciar el equipo en la mayoría de los casos. Los equipos actuales mucho más potentes a nivel de núcleos de procesador, también están optimizados para llevar a cabo este tipo de tareas sin que se vean afectadas el resto aplicaciones. También hay que añadir que Microsoft permite fijar la programación de estas actualizaciones, de modo que se efectúen en un instante en el que el ordenador no se encuentra procesando múltiples aplicaciones.
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